CUENCANITA

Adverso Flumine (REMAR CONTRACORRIENTE)      

 

  Cuba: Dr. Óscar Elías Biscet González      

Preso de conciencia

De 41 años, médico y presidente de la organización no oficial Fundación Lawton de Derechos Humanos, ha sido detenido en más de una veintena de ocasiones en el pasado. 

El 6 de diciembre de 2002, fue detenido de nuevo junto a otros 16 disidentes cuando intentó reunirse en una casa de La Habana para hablar de derechos humanos.

Según informes, cuando la policía les impidió entrar en la casa, Óscar Biscet y los demás se sentaron en la calle como protesta y gritaron consignas como «Vivan los derechos humanos» y «Libertad para los presos políticos». 

Fue detenido y juzgado junto a varios disidentes en marzo de 2003 y fue condenado a 25 años en virtud del artículo 91 del Código Penal. Aunque vive y fue juzgado en La Habana, en la actualidad está recluido en la prisión de Kilo 5½, en la provincia de Pinar del Río. 

Amnistía Internacional lo considera un preso de conciencia, detenido únicamente por el ejercicio pacífico de sus libertades fundamentales y pide su liberación de inmediata y sin condiciones. 

thttp://www.es.amnesty.org/temas/presos-de-conciencia/pagina/cuba-dr-oscar-elias-biscet-gonzalez/

¡ACTÚA! » Envía cartas de llamamiento pidiendo su liberación inmediata y sin condiciones al Presidente y al Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba. Puedes usar este texto como modelo para tu carta:

Excelencia:

Quiero expresarle mi más profunda preocupación por el arresto el 6 de diciembre del 2002 del Dr. Oscar Biscet y la condena impuesta a 25 años de cárcel en virtud del Artículo 91 del Código Penal.

Considero que ha sido detenido y condenado por el ejercicio pacífico de su derecho a la libertad de expresión y de asociación y, por ello, le pido su liberacion inmediata y sin condiciones.

Atentamente, [Tu nombre]
Direcciones

Dr. Fidel Castro
Presidente de los Consejos de Estados y de Ministros
La Habana, Cuba
Tratamiento: Su Excelencia

Sr. Felipe Pérez Roque
Ministro de Relaciones Exteriores
Ministerio de Relaciones Exteriores
Calzada No. 360, Vedado
La Habana, Cuba

En grave peligro salud del médico cubano y defensor de los derechos humanos encarcelado, Dr. Oscar Bisce 

"No conocí a mi esposo después de estar cuatro meses sin verlo debido a lo delgado, palido y desencajado que está", alegó Elsa Morejón, esposa del lider cívico Dr. Oscar Elias Biscet González, "estos castigos le estan haciendo daño y si lo siguen dejando ahí se va a morir..."

El prisionero de conciencia, Dr Oscar Elias Biscet González, condenado a 25 años de prisión por defender los derechos humanos en su país, continúa castigado indefinidamente en un calabozo soterrado sin ventanas ni luz, junto a un criminal común, por negarse a ponerse de pie ante la presencia de los guardias y autoridades del penal durante el recuento de presos. Se le niega visitas familiares, jaba de aseo y alimentos, ropa para abrigarse, no tiene derecho a recibir ni enviar correspondencia, ni a coger sol.

El Dr. Biscet le informó a su esposa que lo único que pide es que se le respete su condición de preso político, ya que las autoridades carcelarias le imponen el régimen disciplinario de los presos comunes. Le reiteró a su familia que, "los castigos que me estan imponiendo son psicológicos y estoy haciendo todo lo posible por soportarlos..."

El Director de la Prisión Kilo 8 le informó a Elsa Morejón que su esposo "no tenia educación" pues cuando los guardias lo forzaron a ponerse de pie durante el recuento de presos el Dr. Biscet gritó en alta voz: "Abajo la dictadura".

La Sra. Morejón, su hermano y su suegra Hilda González, viajaron 80 kilometros desde La Habana a la prisión Kilo 8 en la provincia de Pinar del Río y lograron ver al Dr. Biscet durante 15 minutos despues de tener una larga discusión con altos oficiales del penal que les insistían que el Dr. Biscet está castigado y no puede recibir visitas. El galeno sólo ha tenido una visita familiar en los ocho meses que lleva encarcelado en la provincia de Pinar del Río.

El Dr. Oscar Elías Biscet cumplió 3 años de prisión y fue excarcelado el 31 de octubre, 2002. Fue nuevamente encarcelado el 6 de diciembre del 2002 hasta el 7 de abril, 2003 cuando fue sometido a juicio sumarísimo, acusado de ser un "mercenario al servicio de un estado extranjero" y sentenciado a 25 años durante una ola represiva que llevó a cabo el gobierno cubano en marzo-abril del 2003 que condenó a 75 activistas y fusilaron a tres ciudadanos negros que intentaban huir del pais.

El Dr. Biscet, un médico de 42 años de la raza negra, seguidor de las ideas de Ghandi y Martin Luther King, viste sólo su ropa interior ya que se niega a poner el uniforme de preso común por considerarse inocente de los cargos que lo llevaron a juicio y fue sentenciado. Sufre de hipertensión severa e infección en las encías.

Elsa Morejón responsabiliza a las autoridades cubanas por la seguridad física y psíquica del Dr. Biscet y de su familia y solicita urgentemente a dignatarios de naciones democráticas, a organizaciones de derechos humanos, líderes religiosos, cívicos y políticos, a la prensa internacional y hombres y mujeres de buena fe en el mundo, que exijan ante el régimen cubano la libertad incondicional e inmediata del Dr. Oscar Elias Biscet y de todos los presos en Cuba, cuyo único delito es honrar la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su propio país.

Testimonio de Elsa Morejón dado vía telefónica desde Cuba. Grabado, transcrito y traducido al inglés.
Coalición de Mujeres Cubano-Americanas, LAIDA CARRO.
Direccion electronica:Joseito76@aol.com

Elsa Morejón Hernández: Dirección: Acosta 464 entre 8va y 9na, Lawton, Municipio 10 de Octubre, La Habana, Cuba.


Oscar Elías Biscet nació en La Habana, Cuba, el 20 de Julio de 1961, en el seno de una familia cubana de humildes orígenes.
 
En 1985, se graduó en Medicina, especializado en medicina interna. Ya en 1986 llevó a cabo su primera protesta por las largas horas sin pago que los médicos cubanos están forzados a ofrecer, y fue suspendido profesionalmente por un año del Hospital Nacional.
En 1987, comenzó a practicar y enseñar medicina en el Hospital Obstétrico / Pediátrico Hijas de Galicia, en La Habana. Para fines de los años 80, el Dr. Biscet comenzó con sus actividades cívicas manifestándose en contra de los abusos cometidos por el régimen castrista.
 
En el año 1994 se le abrió un expediente donde fue acusado de “peligrosidad"  (*) por las autoridades cubanas.   En 1997, el Dr. Biscet creó la Fundación Lawton por los Derechos Humanos, una organización humanitaria considerada ilegal por las autoridades cubanas, dirigida a promover  pacíficamente la defensa de los derechos humanos, tomando como base el primero de los derechos: El Derecho a la Vida, y que desarrolla su accionar por medio de  tácticas de desobediencia civil no violentas.
En este mismo año 1997 el Dr. Biscet realizó un estudio sobre la práctica del aborto, documentando estadísticas no oficiales sobre las técnicas de aborto utilizadas en el Hospital Hijas de Galicia.   El estudio, que exponía escalofriantes revelaciones  acerca del empleo del Rivanol como método abortivo, se titula: “Rivanol: Un método para destruir la vida” En ese trabajo se enumeran   los métodos abortivos comúnmente utilizados en el sistema de salud y se denuncia que la metodología del Rivanol era completada, de ser necesario, con la falta de asistencia al neonato en caso del nacimiento del niño vivo. El trabajo denuncia también que esta práctica aberrante se realizaba sin previa información a la paciente de esta posibilidad. 
Para decirlo claramente: el  Dr. Biscet denuncia  que estos niños eran asesinados después de haber nacido, y que ésta era una práctica común en hospitales a lo largo de la Isla.  "Rivanol: un método para destruir la vida" se hizo público en Abril de 1998 y fue entregado oficialmente la gobierno cubano, con una carta a Fidel Castro el 9 de Junio de 1998, en la que se denunciaba al Sistema de Salud Cubano por genocidio.
 
Dicho estudio fue traducido al inglés y enviado a la Convención Sobre los Derechos del Niño, en Ginebra, Suiza. Poco después el Dr. Biscet da a conocer un documento titulado: “Una actitud que nos concierne a todos” donde alerta acerca del problema del aborto en Cuba, y solicita apoyo sobre todo a sus colegas. Con palabras directas señala: “En sus manos está el poder detener este genocidio hecho legal, usted puede decir no y con su apoyo hacer cambiar este proceder erróneo en nuestra sociedad”. El documento, según consta en el mismo texto,  fue distribuido a los médicos presentes en el Hospital .
 
Sin un momento de pausa en sus nobles propósitos y con una entereza sin límites; el 24 de febrero de 1998 da a conocer en el Hospital donde laboraba un texto a modo de discurso solicitando la atención de sus colegas sobre el respeto al derecho a la Vida. Así como otro texto escrito en los mismo términos y en la misma fecha titulado: “En defensa de la Vida” La respuesta de las autoridades no se hizo esperar y en la misma fecha en que se produjeron los hechos, mediante resolución laboral
 
En febrero de 1998, el Dr. Biscet fue oficialmente expulsado del Sistema Nacional de Salud y desde entonces no se le ha permitido practicar su profesión de médico en su país.
 
Su esposa la Licenciada Elsa Morejón, enfermera de profesión, se encuentra también desempleada debido a las actividades pro derechos humanos de su esposo y ha tenido que depender de la caridad de sus amistades para subsistir.  Durante la misa histórica del Papa Juan Pablo II en La Habana en enero de 1998, la Fundación Lawton por los Derechos Humanos efectuó mediante carteles, un llamado por la liberación de todos los presos políticos. El Dr. Biscet ha reclamado verbalmente en las calles por justicia ante los tribunales donde juicios arbitrarios han de realizarse y ha reclamado la libertad religiosa y libertad de expresión en manifestaciones públicas. 
 
La Fundación Lawton que preside el Dr. Biscet, junto con otros grupos de derechos humanos, ha intentado establecer una escuela de desobediencia civil no violenta. Esta organización de derechos humanos ha enviado cartas alrededor del mundo a médicos, líderes religiosos, oficiales de la ONU, organizaciones de salud, grupos de derechos humanos y dignatarios, solicitando solidaridad por Cuba. 
 
La Fundación Lawton ha realizado marchas pacificas en parques durante el aniversario de la Declaración Universal por los Derechos Humanos, un documento que han repartido a ciudadanos en la calles mensualmente, y han denunciado abusos de derechos humanos en La Habana en conferencias donde la prensa internacional ha asistido.
 
El 26 de marzo de 1999 la Fundación Lawton se unió a otros activistas de los derechos humanos declarando ante la prensa internacional que los siguientes objetivos deberían ser logrados en Cuba por la vía no violenta, considerando la Nación cubana como una, incluyendo los que residen en exilio fuera de la Isla:
 
1. Todos los prisioneros políticos deben ser liberados
 
2. Todos los artículos que violan los derechos humanos del hombre deben ser abolidos
 
3. La Democracia debe reestablecerse en Cuba.
 
Del 7 de Junio al 7 de Julio de 1999, uno de los eventos más significativos de la oposición pacifica cubana se efectuó bajo el liderazgo de la Fundación Lawton. Un grupo de activistas por los derechos humanos en La Habana, iniciaron una huelga de hambre de cuarenta días ingiriendo solamente líquidos, para demandar la puesta en libertad de todos los presos políticos  y llamar atención a la violación de los derechos humanos en Cuba. Dicha actividad se multiplico por todo el país y miles de cubanos se unieron en 54 sitios de ayuno; además sus compatriotas en el exilio alrededor del mundo se unieron al ayuno en solidaridad. Miembros de la prensa internacional cubrieron el evento y diplomáticos extranjeros visitaron el pequeño apartamento en Tamarindo 34, en La Habana.
 
El ayuno de Tamarindo 34, como llegó a conocerse, sacó de la apatía a buena parte de la oposición pacifica en Cuba, dando un ejemplo de inclaudicable entrega a la causa de la defensa de los Derechos Humanos en Cuba
 
Al concluir el ayuno, 40 días después de comenzado, el Dr. Biscet declaraba su opción por la no-violencia al afirmar que había adquirido la capacidad de amar a sus enemigos, sustituyendo la violencia, la ira, la venganza y el odio; por la justicia y el perdón. Con proverbial cita concluye : “Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto”. Y a renglón seguido señala: “Y esa perfección en libertad emana de Dios”.
 
Después de protagonizar el ayuno el Dr. Biscet fue objeto de 26 detenciones arbitrarias en un periodo de 18 meses y sujeto a innumerables tratos crueles, inhumanos y degradantes.
 
El Dr. Biscet fue arrestado el 3 de Noviembre de 1999 y retenido en la prisión del Departamento Técnico de Investigaciones localizado en las calles Cien y Aldabó, en La Habana. De acuerdo  al Sr. Sergio Hernández – el abogado defensor asignado por el Estado – los archivos mostraban que el Dr. Biscet había sido acusado oficialmente de los llamados crímenes de “deshonrar símbolos nacionales", “desorden publico," e "incitación actuación delictiva" por los que el Fiscal del estado de la Republica de Cuba pedía una sentencia de  diez años.
 
Dos eventos estaban relacionados con estas acusaciones. En el primero, el 22 de febrero de 1999, al Dr. Biscet se le acusó de "conducta inapropiada" por haber organizado una protesta pacifica pro-vida frente al Hospital Hijas de Galicia en La Habana cuando el,  la Sra. Migdalia Rosado y otro activista pacifico por los derechos humanos, fueron golpeados salvajemente. El director del hospital, la Dra. Laura Fernández, y la Dra. Norma Silva, líder del Partido Comunista, encabezaron el ataque llevado a cabo por una turba de médicos, ex-colegas del Dr. Biscet. El segundo incidente, aconteció  unos días antes de la Conferencia Iberoamericana en La Habana y motivó que se acusara al Dr. Biscet de los tres crímenes mencionados anteriormente. La Fundación Lawton por los Derechos Humanos y numerosos miembros de otros grupos del movimiento de oposición celebraron una conferencia de prensa el 28 de Octubre de 1999 para anunciar una marcha pacífica en La Habana para reclamar por la libertad de todos los presos políticos y los derechos humanos en Cuba.  En esta conferencia dos banderas cubanas se mostraron en una posición vertical invertida como señal de protesta por las violaciones de los derechos humanos en Cuba (esos activistas pro derechos humanos que intentaron participar en dicha marcha fueron golpeados brutalmente por turbas al servicio del Gobierno y dos de ellos fueron puestos en  prisión.
 
Como resultado de estas acusaciones el Dr. Biscet fue sentenciado a 3 años de prisión que cumplió en la prisión "Cuba Si" cerca de Holguín, Oriente, situada en la parte oriental de Cuba, a centenares de kilómetros de su casa en La Habana, lo cual hizo las visitas familiares extremadamente difíciles durante esos años.  Este médico cubano, declarado prisionero de conciencia por Amnistía Internacional desde 1999, es un cristiano devoto, seguidor del las filosofías de Gandhi y Martin Luther King, Jr. ha sido maltratado física y psicológicamente, sufriendo golpizas, amenazas, humillaciones, chantajes, intimidaciones, interrogatorios y encarcelamientos  en celdas junto a individuos desquiciados mentales y criminales comunes.   En varias ocasiones, Seguridad de Estado ha intentado someter al Dr. Biscet a exámenes psiquiátricos en Mazorra (el hospital psiquiátrico de La Habana) y lo ha presionado para que salga de Cuba, a lo que el Dr. Biscet a respondido con que èl nunca abandonará su país.
 
Después de haber cumplido sus 3 años en prisión, a fines del 2002, el Dr. Biscet fue puesto en libertad y se le permitió regresar a su casa. Pero, apenas un mes después, cuando se preparaba para reunirse con una delegación de activistas de derechos humanos de Matanzas, la policía secreta lo detuvo junto a muchos de los delegados. Después de varios meses en prisión, ya en 2003, el Dr. Biscet fue nuevamente acusado de actividades peligrosas para la seguridad del Estado.  (Ley 88 llamada La Ley  Mordaza). En esta ocasión fue sentenciado a 25 años de prisión.
 
El Dr. Biscet está cumpliendo esta condena en condiciones infrahumanas, se le ha castigado en celdas tapiadas en numerosas ocasiones, ha sido mantenido en una celda soterrada durante meses y le han encerrado junto a presos comunes. También se le ha mantenido durante largos períodos incomunicado sin oportunidad de visitas de su esposa que, como integrante de las Damas de Blanco, ha sido galardonada recientemente con el Premio Sajarov.
 
Firme en sus demandas de justicia hasta que Cuba logre su libertad, el Dr. Biscet se encuentra en buen estado de animo y espíritu  a pesar de haberse los maltratos a los que es sometido. En una reciente visita a la prisión por parte de su madre,  el Dr. Biscet envió un mensaje a su esposa Elsa, pidiendo que sus hermanos y hermanas cubanos en la isla y en el exilio se unieran en oración con la comunidad internacional por la libertad de todos los prisioneros políticos y por la libertad de expresión en Cuba.  También expresó su gratitud a todos los que se han preocupado por su bienestar, particularmente sus colegas en la profesión medica.
 
Postulamos para  el premio Príncipe de Asturias de la Concordia al Dr. Oscar Elías Biscet, en reconocimiento a sus actividades pacíficas a favor de los derechos humanos y como defensor del valor de la vida humana. 
 
 Solicitamos a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, la prensa internacional, Organizaciones defensoras de los Derechos Humanos, Organizaciones por la Salud, Universidades, Centros de Estudio, personalidades del mundo de la Ciencia y la Cultura y dignatarios de Naciones democráticas,  su apoyo para esta postulación al premio Príncipe de Asturias de la Concordia para el  Dr. Oscar Elías Biscet. 
 
Su postulación es en sí misma una denuncia sobre su injusta encarcelación ya que su único crimen ha sido honrar la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su propio país.
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